Tskneti Residences se sitúa a ocho kilómetros de Tbilisi, sobre una parcela forestal con fuerte pendiente. MUA evita extender dos casas por el terreno y concentra su apoyo en una secuencia de doce muros de hormigón.
Sobre esa espina se colocan dos volúmenes rectangulares que alojan dormitorios y vuelan entre los árboles. Acero y hormigón postensado permiten las luces, mientras una plataforma común contiene piscina y áreas exteriores.
La casa pareada se organiza en tres niveles, pero las dos unidades mantienen orientaciones y ámbitos propios. Elevar el programa reduce la huella inmediata y abre vistas sin convertir todo el suelo en terraza construida.
La estructura es también arquitectura: ritmo, sombra y recorrido nacen de los apoyos. El beneficio ambiental, sin embargo, debe evaluarse junto con el impacto del hormigón y la complejidad de ejecutar grandes voladizos en una ladera.
PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_ ↗¿Elevar una casa garantiza conservar el bosque?
No. Puede reducir ocupación, pero también exige accesos, excavaciones, cimentaciones y obra. La conservación debe comprobarse árbol por árbol y continuar durante construcción y mantenimiento.
