Los cinco finalistas de la edición 2026 del Premio Europeo del Espacio Público Urbano comparten una operación física: retirar superficie destinada al tráfico o al estacionamiento para devolverla a las personas. El resultado se evalúa en sombra, agua, continuidad peatonal y posibilidades de uso, no únicamente en una nueva imagen.
Round About Baths, de Leopold Banchini Architects, ocupó durante una semana una glorieta obsoleta de Logroño. La fuente existente se convirtió en baño y refugio climático con madera sin cortar, vestidores y una pequeña sala de vapor. Su carácter temporal permitió comprobar una alternativa antes de consolidarla.
La Plaça de les Glòries Catalanes en Barcelona entierra parte del tráfico para construir un gran parque; Zuidpark en Amberes sustituye un estacionamiento gratuito por un corredor de 800 metros con unos 500 árboles y jardines de lluvia. El proyecto belga conserva, sin embargo, 2.000 plazas bajo tierra, recordando que liberar la superficie no elimina por sí solo la dependencia del coche.
El corredor verde de Leça, en Portugal, y el Peace Park de Vicenza completan la lista mediante conexiones territoriales y recuperación de suelos infraestructurales. El jurado anunciará el ganador el 15 de octubre.
PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_ ↗La utilidad profesional del conjunto está en comparar grados de permanencia y escalas. Una instalación de una semana, un parque metropolitano y un corredor ecológico pueden ser herramientas de adaptación si modifican de forma verificable temperatura, infiltración, acceso y hábitos urbanos.
¿Qué deberían medir estas intervenciones además de su éxito visual?
Temperatura del suelo y del aire, infiltración, biodiversidad, tiempo de permanencia, accesibilidad y desplazamientos. Sin esos datos, recuperar espacio al automóvil puede quedarse en una mejora formal difícil de defender y repetir.
