Modum Atelier se trasladó en 2024 a Guochuang Park, un conjunto industrial reutilizado en Nanjing. Cuando el estudio necesitó crecer, ocupó la crujía vecina y añadió 134 m² sin rehacer por completo la primera oficina.

La intervención abre conexiones precisas entre ambos ámbitos y conserva estructura, marcas y diferencias materiales. Lo existente no se neutraliza con un acabado uniforme; cada etapa permanece visible y facilita que el espacio pueda volver a ajustarse.

Mobiliario, almacenamiento e iluminación organizan zonas de trabajo y reunión con elementos que no dependen de nuevas particiones pesadas. El cambio se concentra donde aporta capacidad real.

Para estudios pequeños, el caso propone una economía útil: diseñar la oficina inicial con bordes capaces de admitir la siguiente fase. Crecer por adición reduce residuos y evita interrumpir toda la actividad cada vez que cambia el equipo.

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La pregunta

¿Cómo se prepara una oficina para una ampliación todavía incierta?

Dejando accesibles instalaciones, evitando acabados irreversibles y situando circulaciones y servicios donde puedan prolongarse. No hace falta adivinar el futuro, pero sí impedir que cada cambio obligue a demoler lo anterior.