Pablo Luna Studio construyó una recepción de 22 m² en Uluwatu, Bali, como primer punto de llegada al conjunto Kaymana. Una curva continua transforma la referencia de una ola en un refugio abierto.
Pantallas tejidas de bambú suavizan la radiación y proyectan sombras cambiantes durante el día. El espacio mantiene vistas, vegetación y ventilación atravesando la envolvente en lugar de depender de un recinto climatizado.
La estructura principal combina piezas de bambú laminado curvadas con refuerzo de acero. Esa colaboración permite una luz continua y una silueta ligera sin ocultar por completo las fibras y las diferencias táctiles del material.
Desde la recepción se reconocen las rutas hacia villas, piscina y espacios compartidos. Un programa mínimo adquiere importancia porque resuelve orientación, pausa y transición entre el vehículo y el paisaje.
PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_ ↗El proyecto recuerda que una entrada no necesita convertirse en edificio autónomo. Puede trabajar como infraestructura climática y señal de recorrido con muy poca superficie.
