La Jeddah Tower ya es más alta que muchos rascacielos terminados y todavía no ha alcanzado la mitad de su estructura.
La última actualización sitúa la obra por encima de los 430 metros, con 107 plantas y aproximadamente un 43 % de avance estructural. Cuando termine, sus promotores esperan que rebase los mil metros y se convierta en el primer edificio de un kilómetro.
El récord actual pertenece al Burj Khalifa, con 828 metros. La Jeddah Tower no pretende una corrección pequeña: quiere añadir por encima del edificio más alto del mundo el equivalente aproximado a otro rascacielos completo.
Su regreso importa porque durante años pareció que la estructura quedaría incompleta. La construcción se paralizó en 2018 y permaneció detenida durante casi siete años antes de reanudarse.
PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_ ↗Jeddah Tower comenzó a construirse en 2013 como pieza central de Jeddah Economic City, un desarrollo de uso mixto al norte de Yeda, junto al mar Rojo.
El proyecto fue diseñado por Adrian Smith + Gordon Gill Architecture. Thornton Tomasetti desarrolla la ingeniería estructural y Saudi Binladin Group ejecuta la construcción.
El ingeniero John Peronto, responsable del proyecto en Thornton Tomasetti, ha indicado que el equipo se encuentra aproximadamente a sesenta semanas de alcanzar el nivel superior de observación, alrededor de la planta 160.
Es importante separar ese horizonte de la finalización completa. Alcanzar la altura máxima no significa inaugurar una torre: todavía quedarán fachada, ascensores, instalaciones, interiores, pruebas y urbanización.
A medida que un edificio crece, el viento deja de ser una fuerza secundaria. La torre utiliza una planta de tres brazos que se estrecha y transforma al ascender para evitar una superficie constante sobre la que puedan organizarse oscilaciones regulares.
La forma arquitectónica es también una estrategia estructural. El núcleo debe transmitir al terreno las cargas acumuladas durante un kilómetro, mientras el hormigón se bombea a alturas extremas manteniendo consistencia y prestaciones.
Después aparece el transporte vertical. Añadir huecos de ascensor indefinidamente terminaría consumiendo el espacio útil, por lo que el edificio necesita organizar grupos, transbordos y recorridos diferenciados como una red de movilidad interna.
La evacuación plantea otro límite. No puede suponerse que todas las personas descenderán un kilómetro mediante escaleras. La torre necesita compartimentación, refugios, redundancia y sistemas capaces de mantener condiciones seguras durante una emergencia.
La interrupción prolongada añade una dificultad menos visible. Antes de continuar hay que inspeccionar materiales expuestos, armaduras, juntas y tolerancias, además de verificar que las decisiones antiguas siguen siendo compatibles con equipos y normativas actuales.
Si se completa, la obra dejará conocimiento aplicable a otras estructuras extremas: comportamiento frente al viento, bombeo, construcción vertical, ascensores y coordinación de instalaciones.
PublicidadARQUITHEALa arquitectura no termina en la formaTerritorio, sistemas, materia y experiencia explicados de manera visual.Descubre Arquithea ↗Pero superar un récord exige cantidades enormes de hormigón, acero, vidrio, energía y mantenimiento. La eficiencia por metro cuadrado y la vida útil deberán formar parte de la evaluación, no solamente la altura final.
La prueba decisiva será urbana. Una torre de uso mixto necesita transporte, vivienda, servicios y espacio público a su alrededor. Si Jeddah Economic City no alcanza suficiente densidad y conexión, el edificio puede convertirse en un destino aislado y dependiente del automóvil.
Una torre no produce centralidad por sí sola.
La paralización también demuestra que la complejidad financiera puede detener incluso una estructura capaz de resolver sus desafíos técnicos. Un edificio de esta escala necesita estabilidad durante mucho más tiempo que un ciclo de entusiasmo inversor.
Arabia Saudí utiliza grandes proyectos para comunicar diversificación económica y capacidad tecnológica. Mientras otros megaproyectos han sido revisados o aplazados, el avance de Jeddah Tower concentra todavía más presión sobre aquellos símbolos que sobreviven.
El próximo hito visible será la terraza superior de observación. Después llegará la coronación estructural; solo entonces empezará la larga prueba de terminar un edificio habitable y conectarlo con una ciudad real.
El dato. Jeddah Tower supera los 430 metros, alcanza 107 plantas y mantiene el objetivo de sobrepasar un kilómetro después de una paralización prolongada.
¿Qué cambia realmente para la arquitectura y la ciudad?
el proyecto demuestra que la altura extrema continúa siendo técnicamente posible. Su relevancia no estará en superar al Burj Khalifa, sino en justificar todo aquello que debe movilizarse para hacerlo.
La ingeniería puede llevar un edificio hasta un kilómetro. Solo la ciudad decidirá si había una razón para subir tan alto.
Crédito de imagen: Jeddah Tower en mayo de 2026, Omarnizar05/Wikimedia Commons, CC0. Archivo original de 2.143 × 3.806 px.

