San Francisco inició el 9 de septiembre las obras de Candlestick Point, el gran desarrollo previsto sobre el antiguo estadio de los 49ers. El plan completo ocupa unas 270 acres y contempla 7.200 viviendas, 2,8 millones de pies cuadrados de usos productivos y comerciales, 100 acres de parques y 2,5 millas de costa accesible.
La ceremonia no marca el comienzo de los edificios. La primera fase construirá calles, aceras, redes, drenaje y servicios para siete manzanas capaces de sostener alrededor de 700 viviendas; 314 de ellas están anunciadas como asequibles.
Ese orden importa. Después de veinticinco años de acuerdos, cambios de mercado y retrasos, la prueba inmediata no es el número final del plan maestro, sino si la infraestructura horizontal queda lista para que la edificación vertical pueda comenzar.
La primera promoción residencial, Gateway, podría iniciar obra dentro de unos dieciocho meses. El conjunto completo se extenderá durante décadas y la zona vecina de Hunters Point Shipyard continúa separada por sus propios problemas de descontaminación.
PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_ ↗Candlestick Point permite leer el desarrollo inmobiliario como construcción de ciudad. Miles de viviendas no funcionan sin rutas de autobús y bicicleta, escuelas, redes de agua, comercio cotidiano y un espacio público que llegue antes —o al menos al mismo tiempo— que los residentes.
¿Cuál es el indicador más honesto durante los próximos dos años?
La entrega efectiva de calles, drenaje, servicios y el primer edificio asequible. El número de viviendas del plan final seguirá siendo una promesa hasta que cada fase tenga suelo servido y financiación.
