El Gobierno de Nueva Gales del Sur presentó el 11 de septiembre el diseño definitivo de la estación de Sydney Olympic Park, una pieza de 780 millones de dólares australianos dentro de Metro West. El contrato para la estación, su espacio público y el desarrollo integrado fue adjudicado a FCC Construction Australia y Ecove Group.

Será la única estación de la línea con cuatro caras de andén: dos laterales y una plataforma central servidas por dos vías. En modo de evento, los pasajeros podrán bajar por un lado del tren mientras quienes esperan suben por el otro, separando flujos que normalmente compiten en la misma superficie.

La estación está calculada para mover hasta 25.000 personas por hora. Sumada a la terminal ferroviaria existente, la capacidad del recinto podrá alcanzar unas 65.000 personas por hora cuando estadios, arenas y centros de convenciones se vacían al mismo tiempo.

El encargo no termina bajo tierra. Sobre la estación se prevén dos torres de 42 y 32 niveles con más de 500 viviendas, además de oficinas, tiendas y una nueva plaza pública. La cubierta y los acabados interiores toman referencias del pebetero olímpico y de los manglares del río Parramatta sin convertirlas en una reproducción literal.

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La obra está programada para comenzar a mediados de 2027 y Metro West mantiene 2032 como fecha objetivo de apertura. Entre ambos hitos habrá que coordinar una infraestructura de transporte con un desarrollo inmobiliario que debe operar durante obras y eventos de escala metropolitana.

La lección profesional está en proyectar el pico sin sobredimensionar inútilmente el día común. Circulaciones reversibles, entradas múltiples y superficies capaces de asumir otros usos permiten que una gran estación sea también una pieza cotidiana del barrio.

La pregunta

¿Qué debería verificarse cuando se anuncia la capacidad de una estación para eventos?

No solo pasajeros por hora. Hay que comprobar tiempos de evacuación, ancho útil de andenes y escaleras, separación de llegadas y salidas, accesibilidad y el punto exacto donde la multitud vuelve a encontrarse en la calle.