The Makers Barn transforma una antigua pocilga abandonada en un refugio de 70 m² destinado a vivir y trabajar. HUTCH retiró amianto y elementos deteriorados y utilizó la construcción existente como punto de partida.

La nueva envolvente de alerce vertical y la cubierta inclinada dialogan con graneros y casas rurales sin reconstruir una imagen histórica literal. Muros de tono rosado y techos de arcilla dan continuidad al interior.

Una chimenea revestida de madera organiza el espacio y separa zonas sin cerrar la planta. El baño se hunde parcialmente y las superficies acristaladas de suelo a techo abren la vivienda hacia el campo.

La reutilización de una pieza pequeña permite conservar huella y orientación mientras la ampliación aporta luz y prestaciones. El proyecto demuestra que el cambio de uso puede empezar por leer lo que ya funciona.

AdvertisementARQUITHEAArchitecture for seeing more clearlyIdeas, buildings and tools for understanding the city through real questions.Follow @arquithea_