Yo Shimada organiza House in Shichiku, una vivienda de 108 m², dentro de una parcela estrecha y rodeada por construcciones en sus cuatro lados.
Los retranqueos residuales se convierten en pequeños jardines. En lugar de tratarlos como pérdida de superficie, la casa los utiliza para captar luz y ventilación.
Un techo plateado y bajo refleja esa iluminación hacia las estancias. La sección permite que el interior reciba claridad sin exponerse completamente a los vecinos.
En una parcela densa, cada margen puede funcionar como infraestructura climática. Vacío, material y altura trabajan juntos para graduar intimidad y luz.
PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_ ↗¿Puede un retranqueo mínimo convertirse en espacio útil?
Sí, si se coordina con huecos, reflectancia y ventilación. Aunque no pueda ocuparse como habitación, puede mejorar todas las estancias que dependen de él.
