La nueva arena municipal de Jihlava sustituye un recinto de hockey obsoleto con una inversión pública de unos 80 millones de euros. Su sala principal recibe 5.650 espectadores, pero el proyecto evita concentrar todo el programa dentro de una caja cerrada.
CHYBÍK + KRIŠTOF reparte hotel, gimnasio, sala deportiva y servicios en cuatro volúmenes unidos por circulaciones exteriores. Una pista de 230 metros recorre la cubierta y permite usar el edificio como infraestructura cotidiana.
La fachada alterna aluminio plateado y planos rojos formados por piezas triangulares. La geometría conecta con la identidad local —el erizo aparece en el escudo de la ciudad— sin depender de una reproducción literal.
La prueba del proyecto ocurrirá fuera de los grandes eventos. Si las pasarelas, la cubierta y los programas menores permanecen activos, el equipamiento podrá sostener vida urbana en lugar de funcionar como un objeto vacío entre partidos.
PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_ ↗¿Cómo evita una arena convertirse en un edificio de uso esporádico?
Distribuyendo programas cotidianos en su perímetro, ofreciendo recorridos públicos y dando autonomía a piezas como el gimnasio, el hotel o la pista de cubierta. La mezcla debe poder operar con sectores cerrados y consumos ajustados.
