El Banco Mundial calcula que aproximadamente el 4,5 % de los empleos en economías de ingresos bajos y medios podría quedar expuesto a sustitución mediante IA, frente al 14,2 % en países ricos.

En cambio, el porcentaje de trabajos que podría mejorar su productividad se encuentra más próximo: 16,2 % en países en desarrollo frente al 18,7 % en economías avanzadas.

La oportunidad aparece en herramientas económicas y adaptadas a lenguas y problemas locales: diagnóstico sanitario, asesoramiento agrícola, educación, acceso a justicia y administración.

La barrera principal no es únicamente el precio del modelo. Hacen falta suministro eléctrico, internet fiable, dispositivos, capacidades digitales y organizaciones capaces de incorporar los resultados.

PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_

Sin estas condiciones, las plataformas extranjeras capturan ingresos mientras las economías locales proporcionan datos y consumo.

El Banco Mundial también advierte sobre desigualdad, desinformación más difícil de detectar y utilización política represiva.

El dato. el Banco Mundial estima que el 16,2 % de los empleos en países en desarrollo podría beneficiarse de mejoras de productividad mediante IA, pero señala electricidad, conectividad y capacitación como condiciones previas.

Crédito de imagen: estudiantes trabajando con ordenadores, Alexis Brown/Unsplash. Archivo servido a 2.400 px.

La pregunta

¿Puede una tecnología reducir la distancia entre países si necesita precisamente las infraestructuras que mejor representan esa distancia?

Sí, pero solo cuando la inversión tecnológica incluye energía, conectividad, formación y capacidad local. Distribuir acceso a un chatbot no equivale a distribuir el poder para construir y gobernar la tecnología.