Studio Modijefsky intervino un apartamento de 196 m² frente al canal Herengracht, en el centro de Ámsterdam. El encargo se concentró en la secuencia de entrada, los espacios de invitados, la cocina, la despensa y el acceso a las áreas privadas.

El proyecto combina gestos materiales intensos con una experiencia espacial contenida. La circulación ordena grados de hospitalidad: recibir, cocinar, compartir y retirarse dejan de suceder en una misma exposición continua.

Más que renovar todas las habitaciones, la operación corrige cómo se entra y cómo se atraviesa la casa. Esa precisión muestra el peso que tienen los umbrales para conciliar vistas abiertas al canal con intimidad doméstica.