El edificio Costa Cabral completa una parcela estrecha y profunda dentro de un frente urbano consolidado de Porto. La nueva pieza mantiene alineaciones y alturas vecinas y retranquea su última planta para graduar el encuentro con el volumen del sur.
Dos elementos ocupan la franja central: los núcleos de circulación y un patio que atraviesa toda la altura. Ese vacío lleva luz a cocinas y baños interiores, permite ventilación transversal y conduce aire hasta la planta de estacionamiento.
La fachada utiliza un solo material con expresiones distintas. Paneles prefabricados de hormigón se desplazan entre planos, mientras el hormigón ejecutado in situ marca losas, balcones y petos.
ENTRETEMPOS y ATA Atelier convierten una restricción geométrica en estrategia ambiental. El patio no es una excepción ornamental: organiza planta, sección, instalaciones y confort.
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