Casa Itu se apoya sobre una plataforma obtenida mediante un balance entre corte y relleno. La tierra excavada permanece en el lugar, evitando los viajes de camiones y el impacto asociado a descargar o comprar material en otro punto.

Sobre esa base, Nitsche Arquitetos repite pórticos de eucalipto laminado en módulos de tres por seis metros. Columnas de 15 por 15 centímetros y vigas de 15 por 25 ordenan estructura, carpinterías y cubierta.

La planta en L abre las áreas comunes y los dormitorios hacia un jardín orientado al norte. Un patio cubierto articula ambas alas y permite que la casa funcione en una sola planta pese a la topografía.

El cuarzo São Tomé continúa entre interior y exterior y refuerza la lectura de la plataforma. El proyecto deriva su expresión de tres decisiones coordinadas: mover menos suelo, repetir la estructura y concentrar el programa.

PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_

La reducción más útil puede ocurrir antes de comprar materiales. Medir el movimiento de tierras junto con la modulación permite ahorrar transporte, residuos, tiempo y excepciones de obra.

La pregunta

¿Por qué el balance de tierras debería aparecer en las primeras decisiones de proyecto?

Porque condiciona cotas, accesos, drenaje y coste. Si se calcula tarde, la arquitectura puede depender de transportar grandes volúmenes que ya no es posible evitar.