En Mongreno, EX. proyecta una vivienda de 160 metros cuadrados como dispositivo doméstico abierto, no como objeto concluido. Un perímetro de concreto rugoso delimita la parcela y organiza la relación entre interior, patios y colinas.

La condición inacabada deja instalaciones y superficies disponibles para cambios, evitando que cada transformación futura implique demoler una capa decorativa. Los habitantes pueden ajustar usos dentro de una estructura estable.

El proyecto desplaza la idea de acabado: lo durable establece límites y el tiempo completa la casa. La flexibilidad será real si las futuras adaptaciones conservan luz, ventilación y continuidad con el paisaje.