La Casa Butantã transforma un interior residencial de solo 39 m² en São Paulo.
André Guerra Arquitetos conserva el piso original de concreto quemado y pinta de blanco la cercha de madera para atraer la mirada hacia arriba.
La operación aumenta la sensación de altura sin alterar innecesariamente los elementos que todavía podían mantenerse.
Carpinterías a medida y mobiliario suelto reorganizan cocina, estancia y área de reunión como una secuencia continua.
PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_ ↗El proyecto demuestra que, en superficies pequeñas, la precisión del almacenamiento y de las visuales puede ser más decisiva que añadir divisiones.
