Yaesu Daibiru completa la renovación de un edificio de oficinas frente a Yaesu-dori, cerca de la estación de Tokio. Nikken Sekkei parte de la historia del solar y de la identidad del inmueble sustituido.

La fachada establece un ritmo vertical que acompaña la escala de la avenida, mientras la base y el acceso resuelven el encuentro entre oficinas, calle y gran flujo peatonal.

Más que presentar la demolición como borrón y cuenta nueva, el proyecto plantea qué decisiones espaciales y urbanas pueden heredarse entre generaciones de un mismo edificio.