El Día Mundial de la Arquitectura reactivó una pregunta estructural: cómo tratar la vivienda como derecho y no solo como producto. El debate incluye nueva oferta, reutilización y mejor distribución de lo existente.

El radar también conecta el nuevo Design Museum Gent, una herramienta europea de presupuesto de carbono, la reconstrucción del pabellón estadounidense de Venecia y proyectos en Miami y Linz.

La relevancia está en leerlos como sistema. Vivienda, patrimonio y descarbonización no son agendas paralelas: compiten por suelo, presupuesto y capacidad institucional.