Frederico Zanelato Arquitectos organizó esta vivienda de 200 m² en Caraíva, Bahía, como dos bloques independientes conectados.

Una pasarela y una gran pérgola convierten los recorridos en espacios de encuentro y permiten que el conjunto abrace el lote.

La orientación, las aberturas opuestas y las cubiertas altas favorecen ventilación cruzada en el clima tropical.

Varas finas de biriba forman cielos y pantallas que filtran la luz y proyectan sombras cambiantes.

PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_ ↗

Más que concentrar el programa en un volumen, la casa construye una secuencia de interiores, balcones y jardines donde la distancia también se habita.