SV60 Arquitectos completó en Maó un centro residencial de 10.490 m² y 120 plazas. El proyecto divide la escala total en seis unidades de convivencia para aproximar la vida diaria a la de un hogar.

Dos patios estructuran el conjunto y llevan luz, ventilación y referencias exteriores al interior. Jardines orientados al este y oeste mantienen relación con el paso del día.

La organización modular reduce recorridos, acerca apoyos y permite que grupos pequeños compartan comedor y salas sin depender siempre de espacios institucionales.

La orientación de habitaciones y áreas comunes ayuda a reconocer la posición dentro del edificio, una condición importante para usuarios con distintos grados de dependencia.

PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_ ↗

En cifras, son 120 plazas en seis módulos: la infraestructura es común, pero la experiencia cotidiana se divide en comunidades menores.

Por qué importa. el envejecimiento convierte la arquitectura de cuidados en infraestructura urbana central. Diseñar para la dependencia no significa renunciar a intimidad, elección o pertenencia.

El paisaje debe formar parte del cuidado diario y no quedar como fondo contemplativo. Patios y jardines necesitan mantenimiento y una programación que los haga accesibles.

La prueba será si esta estructura permite a residentes, familias y trabajadores construir rutinas menos institucionalizadas.