Studio RAP y Powerhouse Company transforman el cerramiento de una estación eléctrica de 150 kV en Beverwijk mediante un relieve cerámico de 40 m².

La geometría toma como referencia los campos electromagnéticos asociados a la infraestructura y los convierte en una superficie modulada, visible desde el espacio cotidiano.

La fabricación digital permite variar las piezas sin abandonar la lógica repetitiva de la cerámica. La fachada deja de ocultar completamente la función técnica y la interpreta.

Powerwall demuestra que una instalación necesaria puede contribuir al paisaje urbano cuando material, proceso y relato se coordinan con precisión.

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