La Fundación Hassan II impulsa en Kenitra un centro destinado inicialmente a jóvenes de la diáspora marroquí. AGA STUDIO amplía el encargo hasta convertirlo en un equipamiento intergeneracional de 3.200 m².

El programa admite estancias educativas, residencias artísticas, conferencias y actividades culturales. Una estrategia bioclimática combina ventilación natural, sombra, aislamiento y paisaje.

Más que alojar visitantes, el centro busca producir vínculos. Su relevancia estará en cómo los espacios compartidos transmiten prácticas y memorias sin reducir la cultura a escenografía.