House Q, de HGAA, organiza 220 metros cuadrados en Vinh Hung alrededor de un jardín interior que lleva luz y aire al centro. El vacío conecta a tres generaciones y evita que la densidad doméstica se traduzca en habitaciones aisladas.

El concreto expuesto forma una envolvente robusta ante un clima exigente y reduce capas de acabado. Vegetación, retranqueos y ventilación cruzada suavizan esa masa y crean zonas intermedias entre exterior e interior.

La casa demuestra que el patio puede ser infraestructura ambiental y social a la vez. Su rendimiento dependerá de mantener libres los recorridos de aire y de permitir que el jardín madure sin perder luz.