House OY se sitúa en un área de control de urbanización en Anjo, prefectura de Aichi. El cliente obtuvo el terreno mediante una disposición para familias derivadas, lo que produjo una parcela inusualmente grande para una vivienda de solo 80 m².
El entorno combina campos, invernaderos de plástico y pequeños cobertizos de trabajo. Frente a la uniformidad urbana, ese paisaje repite construcciones de grano fino, y la casa adopta esa escala como referencia.
El proyecto evita que el tamaño de la parcela obligue a un objeto sobredimensionado. Su interés está en medir la vivienda contra un territorio productivo y fragmentado, no contra el catálogo formal de la casa suburbana.
