House K es una vivienda de concreto para dos generaciones en Vinh, Vietnam, donde HGAA trabaja con las exigencias climáticas de la región.

Sus 130 m² buscan ofrecer una vida interior cómoda sin desconectarse de la ventilación y la luz que necesita una casa en clima cálido.

El concreto aporta inercia y una presencia resistente, pero su rendimiento depende de patios, perforaciones, sombra y recorridos de aire.

La familia multigeneracional exige otra condición: cercanía sin pérdida de intimidad. La distribución ordena esos distintos ritmos cotidianos.

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El proyecto demuestra que una casa compacta puede abordar clima y convivencia con el mismo rigor.