Reiulf Ramstad Arkitekter ultima Göteborg Grand Central, el nuevo edificio conectado con la línea ferroviaria subterránea West Link. La estación empezará a funcionar en diciembre de 2026.

El complejo alcanza unos 15.000 m² e integra vestíbulo, servicios y oficinas para alrededor de 700 trabajadores. La mezcla evita que la estación funcione únicamente durante los picos de tránsito.

Su construcción incorpora aproximadamente 9.100 m² de madera contralaminada, acero reutilizado y alrededor de 600.000 ladrillos recuperados. La circularidad se prueba aquí en cantidades propias de una gran infraestructura.

Los ladrillos conservan variaciones, marcas y tolerancias que una fachada nueva debe absorber. Reutilizar a esta escala exige desmontaje, selección, limpieza, almacenamiento y una logística que forma parte del proyecto.

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Sobre la cubierta se instalará un paseo de 200 metros con 54 especies vegetales. La estación no termina en el techo técnico: devuelve una superficie transitable a la ciudad.

Esa cubierta debe conciliar cargas, drenaje, mantenimiento, seguridad y accesibilidad con el funcionamiento ferroviario inferior. El paisaje público depende de decisiones estructurales y operativas poco visibles.

La apertura de la estación precederá a la finalización completa de West Link, prevista para 2030. El edificio tendrá que funcionar durante una transición prolongada y adaptar sus accesos al avance de la red.

El dato. la fotografía de obra corresponde a Göteborg Grand Central. Las cantidades publicadas describen el proyecto en curso y pueden ajustarse al cierre definitivo de la construcción.

La pregunta

¿Qué cambia cuando la reutilización llega a una estación?

Deja de ser un detalle artesanal y se convierte en una cadena de suministro: hay que documentar procedencia, prestaciones, almacenamiento, montaje y responsabilidad a gran escala.