Fritz Hansen y Technics han transformado el showroom de Farringdon en cuatro escenas domésticas dedicadas a escuchar una selección de vinilos.

Cada ambiente combina equipos de audio con mobiliario de la marca, desde áreas de estudio hasta rincones de lectura inspirados en la claridad funcional del Bauhaus.

La instalación prueba cómo posición, materialidad y grado de intimidad cambian la percepción del sonido sin recurrir a una sala técnica convencional.

El experimento resulta útil para arquitectos de interiores: escuchar también es una forma de medir el espacio, sus superficies y la relación entre cuerpo y mobiliario.

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