Floresta Apartment fue diseñado para una propietaria que vive en Londres y regresa periódicamente a São Paulo. VAGA trabaja con 66 m² y conserva el hormigón visto del techo como registro del edificio existente.

Un panel de madera de piso a techo separa la zona social de la privada y reúne biblioteca, exposición y puertas. El parquet geométrico alterna tonos claros y oscuros; una piedra verde reaparece en cocina, comedor y escritorio.

La cocina se abre al estar y el proyecto prescinde de la televisión como foco principal. Música, comida y conversación definen la organización del espacio común.

La lección está en concentrar funciones. Cuando almacenaje, circulación e instalaciones comparten una pieza continua, un departamento pequeño puede mantener superficies libres sin perder carácter.

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