El edificio Padre Luís Cabral reúne 870 m² de vivienda en tres plantas en Porto. Hori-zonte coloca las estrategias pasivas dentro de la organización espacial: orientación solar, ventilación cruzada, privacidad y contacto con vegetación trabajan de manera conjunta.
La operación recuerda que el desempeño no comienza en los equipos. Profundidad de planta, posición de huecos y relación entre fachadas determinan cuánta luz y aire puede aprovechar cada unidad antes de recurrir a sistemas activos.
En vivienda colectiva, equilibrar ventilación y privacidad suele producir tensiones. El proyecto interesa porque convierte esa negociación en estructura del conjunto y plantea el confort como resultado de la sección y la planta, no como una corrección posterior.
