DAP Studio construyó DEBRIS como un pabellón a partir de materiales recuperados de la demolición en Teherán. La pieza usa bloques rotos de concreto, una piel de aluminio reciclado y un bastidor de acero desmontable.
Los espejos multiplican visualmente los fragmentos y convierten lo que suele ocultarse en el centro de la experiencia. La accesibilidad se incorpora al recorrido en lugar de resolverse como añadido.
La arquitectura reciente de Teherán está atravesada por ciclos rápidos de demolición y reconstrucción. El pabellón no intenta limpiar esa realidad: conserva bordes, peso y discontinuidades del residuo.
Su valor está en demostrar que la circularidad también necesita lenguaje. Reutilizar materiales cambia cantidades; mostrarlos puede cambiar la percepción de aquello que una ciudad descarta.
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