Las cocinas exteriores están evolucionando desde un complemento ocasional hacia una extensión completa de la casa. Jardines, terrazas y porches incorporan preparación, lavado, almacenamiento e islas para cocinar y reunirse sin regresar al interior.

La viabilidad depende de materiales expuestos a humedad, cambios térmicos y radiación UV. El artículo revisa soluciones modulares de Gamadecor, superficies porcelánicas XTONE y Krion, además de Nedra, diseñada por Fran Silvestre Arquitectos para Gandía Blasco.

Más que trasladar muebles al jardín, el cambio obliga a proyectar instalaciones, drenaje, sombra y mantenimiento como una sola infraestructura. El exterior se vuelve habitable durante más meses, pero solo si su desempeño acompaña la imagen.