La torre de Chenhu se sitúa sobre una elevación natural del humedal de Wuhan. Entre octubre y marzo, el territorio recibe más de 100.000 aves migratorias.
Xiang Architects concentra la intervención en una estructura de 19,8 metros. Dos escaleras helicoidales giran en sentidos contrarios y separan los recorridos de subida y bajada.
Veinticuatro plataformas aparecen cada nueve peldaños y aproximadamente 1,5 metros de altura. Cada giro cambia la dirección de la mirada antes de devolver una visión panorámica en la parte superior.
La escalera también es estructura. Tramos, plataformas y soportes continuos forman unidades trianguladas sin recurrir a un núcleo central cerrado.
PublicidadARQUITHEAArquitectura para mirar mejorIdeas, obras y herramientas para entender la ciudad desde preguntas reales.Sigue @arquithea_ ↗El sistema fue racionalizado en 24 módulos prefabricados. Las piezas se fabricaron, protegieron y comprobaron fuera del humedal antes de montarse principalmente mediante uniones atornilladas.
Reducir trabajos in situ limita cortes, soldaduras y permanencia de maquinaria en un ecosistema sensible. Sin embargo, el impacto real también dependerá del acceso de visitantes, el ruido y la gestión durante la temporada de aves.
El dato. la torre tiene 19,8 metros, 24 plataformas y una superficie construida publicada de 303 m². La cifra de aves corresponde al periodo migratorio comunicado por el equipo.
¿Una arquitectura de observación puede proteger aquello que invita a mirar?
Puede reducir su huella física mediante prefabricación y recorridos concentrados, pero necesita controlar aforo, ruido, iluminación y acceso. La estructura mínima no basta si la presencia humana crece sin límites.