Casa Varanda, de Esquadra Arquitectos, ocupa 500 metros cuadrados en Brasilia y nace de la vegetación existente. Muros claros ofrecen fondo a la colección de arte, mientras madera y paisaje introducen escala doméstica.

Las áreas comunes se abren para favorecer ventilación e iluminación; las suites se orientan hacia fachadas con menor exposición solar. Las paineiras y otras especies marcan estaciones y mejoran el microclima.

La casa evita separar galería y vida cotidiana. Su arquitectura deja que arte, sombra y crecimiento vegetal cambien juntos con el tiempo.