Casa de Tierra se sitúa a 3.012 metros de altitud, en el límite entre bosque altoandino y páramo colombiano. Walter Fernando Castañeda Luquerna completa en 2024 una intervención de 948 m² que busca reducir la ocupación y el impacto sobre un ecosistema sensible.
En esta cota, agua, suelo, viento y vegetación no son fondo escénico. La implantación debe limitar movimientos de tierra, manejar escorrentías y evitar que accesos y servicios fragmenten más territorio que el propio edificio.
El proyecto importa por colocar el límite ecológico antes que la imagen doméstica. Su desempeño deberá medirse en el tiempo: restauración del suelo, consumo de recursos y capacidad de habitar sin convertir el páramo en una extensión de la urbanización.
