Casa Cabreira ocupa una parcela de Mindelo delimitada por retiros normativos, un bosque de eucaliptos al sur y el horizonte costero.
ARE ARCHITECTS STUDIO organiza 190 m² mediante proporción, contraste y luz, reduciendo el peso visual del volumen.
La obra muestra cómo una normativa rígida no elimina el proyecto: obliga a concentrar la arquitectura en sección, vacío y espesor.