Kubota & Bachmann Architects rehabilitó la planta baja y el primer piso de una casa adosada de 1890 en Ámsterdam, condicionada por una planta profunda y un pequeño patio interior.

Grandes espejos reflejan la vegetación y la luz del patio hacia zonas que antes permanecían oscuras. Cajas luminosas de vidrio estriado actúan como fuentes artificiales cuando la iluminación natural disminuye.

La planta inferior mantiene cocina y espacios de convivencia conectados; arriba se concentran tres dormitorios y el baño principal. Blanco, madera y vidrio permiten leer las distintas profundidades sin añadir demasiadas divisiones.

El proyecto no intenta simular que la casa es ancha. Utiliza reflejo, transparencia y luz para hacer visible una fuente exterior limitada y distribuirla con precisión.

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