Gil Mello Arquitectura completó la reforma de una vivienda de 300 m² en Campos do Jordão, Brasil.

La intervención conserva muros perimetrales, cimentaciones y losas, una decisión que reduce trabajos nuevos y acorta la ejecución.

Un volumen revestido con madera carbonizada mediante Shou Sugi Ban distingue la ampliación y mejora su resistencia superficial.

Las fachadas existentes reciben tonos terrosos, mientras terrazas a distintas cotas recuperan vistas del terreno montañoso.

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La obra demuestra que reutilizar estructura puede ser el punto de partida formal de una vivienda, no una restricción que deba ocultarse.