Bothaus ocupa 300 m² en la planta baja de las oficinas y el laboratorio de robótica de Sudo Technology, junto al frente fluvial de Yangpu en Shanghai.

El encargo pedía una sensación low-tech. HCCH Studio interpretó esa condición no como nostalgia, sino como una forma de imaginar tecnología cada vez más integrada y menos visible.

Recepción, café y exposición comparten una materialidad contenida que permite encuentros informales entre equipo, invitados y usuarios.

El proyecto ofrece una alternativa a los interiores tecnológicos llenos de pantallas: la innovación también puede expresarse mediante calma, tactilidad y uso cotidiano.

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