Construir con contenedores promete prefabricación, montaje rápido y una estructura resistente, pero la caja impone una anchura de apenas 2,44 metros. Abrir laterales o unir unidades mejora el espacio, aunque exige refuerzos que pueden consumir parte del ahorro inicial.

El acero transmite calor y frío con facilidad. Aislamiento, ventilación, control de condensaciones y protección contra corrosión son imprescindibles; si se colocan hacia el interior, reducen todavía más el ancho útil. Cimentaciones, acometidas y normativa continúan existiendo aunque la pieza llegue prefabricada.

La conclusión es menos espectacular que la imagen industrial: los contenedores aportan valor cuando el proyecto conserva su modularidad y acepta sus dimensiones. Si requiere grandes luces, geometrías complejas y modificaciones extensas, una construcción convencional puede ser más eficiente y durable.