Casa Arena Bruja nace del deseo de reparar el vínculo con una casa familiar. La vida se organiza entre libros y un huerto entendido como tercer paisaje.
Muros de fábrica confinada y losas alveolares prefabricadas —montadas en una mañana— se combinan con aislamiento exterior y paneles fotovoltaicos coplanares.
El exterior homogéneo contrasta con la materialidad expuesta del interior. Más que recuperar una imagen del pasado, la casa construye condiciones para volver a habitarlo.
