Observation Studio renovó una vivienda de mediados de siglo en las colinas de Portland para un director creativo y su familia.
El proyecto incorpora un estudio profesional dentro de la casa sin convertir todos los espacios domésticos en una oficina permanente.
La organización utiliza límites, vistas y materialidad para separar concentración, reunión y vida familiar. Madera, vidrio y detalles precisos unifican ámbitos con ritmos distintos.
La lección es sencilla: trabajar desde casa no exige una planta indefinida. Puede funcionar mejor cuando la arquitectura permite estar cerca y, al mismo tiempo, cerrar el día laboral.
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