Estados Unidos supera los 123.000 arquitectos con licencia y mantiene algo más de 39.000 candidatos activos dentro del proceso, según NCARB by the Numbers 2026.
La población candidata es mucho más diversa que la licenciada: el 49% son personas de color y el 47% son mujeres. Entre quienes ya poseen licencia, las proporciones descienden al 21% y al 28%.
La distancia no puede explicarse únicamente por el paso del tiempo. El recorrido medio hacia la licencia dura 12,3 años, suficiente para que el coste de exámenes, la experiencia exigida, el salario y los cuidados familiares produzcan abandonos desiguales.
De las personas que abrieron un expediente en 2012, el 46% había obtenido la licencia en 2025. Otro 37% aparecía ya como inactivo.
AdvertisementARQUITHEAArchitecture for seeing more clearlyIdeas, buildings and tools for understanding the city through real questions.Follow @arquithea_ ↗El aumento de diversidad al inicio demuestra que el interés existe. El problema se desplaza hacia las estructuras que permiten acumular experiencia, pagar pruebas y mantenerse en la profesión durante más de una década.
Los estudios pueden intervenir mediante supervisión clara, tiempo remunerado para exámenes, transparencia salarial y acceso equitativo a tareas que cuentan como experiencia profesional.
The fact. las cifras comparan poblaciones y trayectorias distintas; no predicen el resultado individual de cada candidato. Sí muestran que la diversidad se reduce a medida que avanza el recorrido.
¿De qué sirve diversificar la escuela si la licencia vuelve a estrechar la puerta?
Sirve para ampliar quién puede imaginarse dentro de la profesión, pero no basta. La igualdad debe medirse en experiencia, salario, apoyo para los exámenes y capacidad real de permanecer hasta obtener la licencia.