TACO taller de arquitectura contextual ha construido Esquina Nativa en la esquina de un antiguo vivero de Cholul, dentro del área metropolitana de Mérida.

El complejo comercial ocupa 502 m² y parte de una decisión sencilla: conservar la vegetación madura y organizar el proyecto alrededor de ella.

Los árboles determinan circulaciones, sombras y vacíos. Incluso el aparcamiento se adapta a sus posiciones para evitar una superficie continua de asfalto frente a la calle.

Una rampa-escalera pública conecta la acera con una plataforma de comercios flexibles. En la planta alta, terrazas y espacios colectivos prolongan la actividad más allá de los locales cerrados.

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El frente urbano no queda formado por coches estacionados, sino por personas, vegetación y distintos niveles de estancia. El proyecto cuestiona el modelo habitual de plaza comercial periférica.

Los materiales responden al clima y al suelo: estuco pigmentado, hormigón abujardado, piedra regional, metal oxidado y vidrio amarillo construyen una atmósfera vinculada al lugar.

Conservar árboles existentes también implica proteger raíces durante la obra y admitir movimientos futuros del terreno. El paisaje previo se convierte en una restricción productiva y no en decoración final.

The fact. la fotografía de Estudio Zeta corresponde a Esquina Nativa y permite reconocer los árboles, la rampa y las terrazas descritos.

The question

¿Qué pierde una plaza comercial cuando empieza por el aparcamiento?

Pierde la oportunidad de construir sombra, permanencia y continuidad peatonal. El coche puede seguir llegando, pero no necesita definir la primera imagen ni el mejor suelo del proyecto.