Morphism transforma la antigua cámara frigorífica de una pastelería en Doble Erre, un espacio cultural de 215 m² en Usera, Madrid.
El programa reúne exposición, talleres, cocina, patio y equipos de impresión 3D en cerámica y resina.
La intervención conserva la lectura de la nave industrial y evita convertirla en una sala blanca neutra. Producir y mostrar comparten el mismo lugar.
Mobiliario, instalaciones y divisiones se preparan para cambiar de posición. La flexibilidad no depende de dejar el espacio vacío, sino de hacer visibles y accesibles sus sistemas.
AdvertisementARQUITHEAArchitecture for seeing more clearlyIdeas, buildings and tools for understanding the city through real questions.Follow @arquithea_ ↗El proyecto propone una infraestructura cultural capaz de cambiar de programa sin reconstruirse después de cada actividad.
¿Qué hace que un espacio sea realmente reprogramable?
Instalaciones accesibles, mobiliario móvil, almacenamiento y zonas capaces de aceptar usos simultáneos sin depender de una reforma constante.