La inversión mundial en centros de datos está aumentando la demanda de transformadores, distribución eléctrica y refrigeración, componentes con plazos industriales mucho más largos que los servidores.
La competencia tecnológica se materializa en salas eléctricas, tuberías y torres de enfriamiento. Importan ubicación, conexión a red, consumo de agua, ruido y calor residual.
La escasez de estos componentes puede retrasar proyectos incluso cuando el suelo, la financiación y los procesadores ya están asegurados.