El Museum of Science de Boston abrirá el 10 de octubre el William and Charlotte Bloomberg Public Science Common, un espacio de aproximadamente 929 m² diseñado por William Rawn Associates.
La sala utiliza muros móviles y gradas retráctiles para pasar de una conversación de doce personas a programas escolares, conferencias, emisiones o espectáculos públicos.
Seis pantallas LED pueden desplazarse y combinarse en configuraciones distintas. Proyecciones de alta resolución sobre suelo y paredes amplían el espacio sin fijarlo a una única escena.
El audio espacial y las cámaras 4K permiten producir experiencias presenciales y transmitirlas. La infraestructura audiovisual no se añade después: condiciona vistas, acústica, cableado, mantenimiento y recorridos.
AdvertisementARQUITHEAArchitecture for seeing more clearlyIdeas, buildings and tools for understanding the city through real questions.Follow @arquithea_ ↗El cerramiento de vidrio abre una visión de 270 grados hacia el río Charles y los perfiles de Boston y Cambridge. La sala busca mostrar la ciencia y, al mismo tiempo, mostrarse como actividad pública.
La flexibilidad real dependerá de cuánto tiempo, personal y almacenamiento necesita cada transformación. Un espacio adaptable funciona cuando cambiarlo forma parte de la operación diaria y no de una demostración excepcional.
El proyecto está respaldado por una donación de 155 millones de dólares de Bloomberg Philanthropies, la mayor en la historia del museo según la institución.
The fact. las seis pantallas, el audio espacial y la apertura de octubre están confirmados por el museo. Las imágenes corresponden al Public Science Common real en su fase final.
¿Qué hace que una sala sea verdaderamente flexible?
Que cambie rápido, con pocos recursos y sin perder calidad acústica, accesibilidad o seguridad. La flexibilidad se mide en operaciones repetibles, no en el número de configuraciones dibujadas.