Material Cultures, BC architects y Studio Ossidiana están ampliando el trabajo del arquitecto desde la selección de productos hacia su desarrollo y fabricación.
Los procesos parten de cáñamo cultivado, tierra excavada, residuos de construcción, pigmentos, piedra o conchas. Cada recurso conecta el proyecto con un territorio y una cadena de trabajo específica.
Material Cultures utilizó cáñamo cultivado en Margent Farm para desarrollar paneles prefabricados y un revestimiento de fibra aplicado en Flat House.
BC materials transforma tierra y subproductos en bloques, revocos, morteros y sistemas prefabricados. Studio Ossidiana modifica proporciones de hormigón, pigmentos y agregados para construir vocabularios materiales propios.
AdvertisementARQUITHEAArchitecture for seeing more clearlyIdeas, buildings and tools for understanding the city through real questions.Follow @arquithea_ ↗En Regional House Edeghem, más de 150 voluntarios produjeron unos 19.000 bloques de tierra comprimida durante un taller de tres semanas. Después instalaron 312 m² de cáñamo durante otras dos.
Pasar de una muestra a miles de unidades exige controlar humedad, consistencia, resistencia, dimensiones y secuencia de montaje. La experimentación se convierte en responsabilidad técnica.
Producir material puede crear empleo local y reducir transporte, pero no garantiza menor impacto. Los ensayos, certificaciones, energía de proceso y capacidad de reparación deben formar parte de la comparación.
The fact. la imagen principal corresponde a Lot 8, uno de los laboratorios citados. Los casos se presentan como modelos diferentes, no como un único sistema universal.
¿Qué gana un arquitecto al fabricar el material?
Controla procedencia, mezcla y proceso, pero asume también variabilidad, ensayo y garantía. La libertad aumenta al mismo tiempo que la responsabilidad técnica.